Envíanos tu manuscrito

10 de diciembre de 2018

A raíz de lo debatido en nuestra III Asamblea, y teniendo en cuenta que Ediciones Paralelo recibe en la actualidad propuestas a un ritmo mucho mayor del que somos capaces de evaluar, hemos tomado las siguientes resoluciones.

En primer lugar añadiremos una página a nuestro sitio web en el que se darán a conocer los nombres y currícula de nuestras lectoras (12 a fecha de la asamblea) para mayor transparencia y para reconocer públicamente su trabajo, sin el que esta editorial no existiría. Dicha página será accesible desde aquí, a través de un enlace, en cuanto esté lista.

En segundo lugar reformularemos nuestro sistema de evaluación de propuestas para agilizarlo. El nuevo sistema se explicará a continuación.

En tercer lugar hacemos un llamamiento permanente en este mismo texto para la inclusión de nuevas lectoras en el grupo de lectura. Si quieres unirte escribe a manuscritos.paralelo@gmail.com.

Cuadro evaluación propuestas

Para las personas interesadas en conocer nuestro sistema de evaluación, ya para enviarnos una propuesta ya para integrarse en la editorial como lectoras, lo expondremos a continuación. Antes de explicarlo, aclaramos que la persona a la que denominamos «autora de la propuesta» no tiene por qué ser, y en muchos casos no es, la autora del manuscrito (puede ser una albacea, una agente, una amiga…). Para más información se puede consultar nuestro sistema de propuestas.

En el momento en que recibimos una propuesta, ésta pasa un primer filtro. Se le asigna a una lectora que en el plazo de 72 horas habrá de decidir si la propuesta es correcta en forma, es decir si se ha comprendido aunque sea de forma superficial el sistema de colecciones, y si pasa un mínimo filtro de calidad. Es muy importante subrayar que en este primer filtro no se evalúa si la propuesta de encaje en la editorial es buena o mala, sólo si es correcta. Por ejemplo, si alguien enviara una propuesta pidiendo encajar en Samurai «porque mi texto posee una enorme calidad literaria» o «porque es un libro de cuentos» sería claro que no ha comprendido la naturaleza de la colección Samurai. Si en cambio nos enviara una propuesta correcta, aunque su argumentación fuera muy débil sí pasaría este primer filtro. En cuanto al manuscrito, sí pasa un filtro de calidad.

En caso de que la propuesta sea desestimada en este primer paso, se avisaría a todo el grupo de lectura, quienes dispondrían de una semana completa para ojearla. Si cualquier miembro del grupo impugnara la desestimación se consideraría que la propuesta ha pasado el primer filtro.

Una vez pasado este primer filtro, la propuesta pasa a la cola y la autora es notificada de que su propuesta ha entrado en el proceso de selección. Durante este proceso, la propuesta puede ser avalada por cualquier miembro del grupo de lectura, ya porque la haya ojeado y le haya parecido de gran interés, porque la autora haya manifestado prisa a la hora de ser evaluada, porque conozca la propuesta por otros motivos (por ejemplo, por una relación personal con la autora) o porque conozca otros títulos de la autora y éstos le interesen. En caso de que sea avalada, una propuesta se salta toda la cola hasta el primer lugar, pero la persona que la ha avalado pierde la posibilidad de votar en todos los pasos posteriores, aunque sí tendrá voz si y sólo si hay debate.

Una vez una propuesta llega al primer puesto de la cola entra en periodo de evaluación y la autora de la propuesta es notificada. En este momento la coordinadora del grupo de lectura asigna la propuesta a una lectora, con la que acuerda un plazo de lectura que dependerá de lo ocupada que esté la lectora y de la naturaleza de la propuesta (no es lo mismo una novela de seiscientas páginas que un poemario de treinta). Las asignaciones van por estricto orden de turnos. Si hay doce lectoras, por ejemplo, a cada una se le asignará una propuesta de cada doce que entren (la uno, la trece, la veintiséis…).

Una vez leída la propuesta, dentro de ese plazo, la lectora enviará al grupo de lectura algunas consideraciones sobre la propuesta tratando de no emitir juicios de valor. Por ejemplo, «es una novela de ciencia ficción ambientada en una Angola postapocalíptica en la que un robot gigante hecho de pedazos de microondas se enamora de una niña de seis años». Estas consideraciones buscan que otras lectoras sepan si quieren o no participar en la evaluación de la propuesta. Tenemos que añadir que con el tiempo nos conocemos unas a otras, así que si por ejemplo Pedro es un gran lector de ciencia ficción no es raro que la persona que tenga asignada la novela lo mencione directamente y le invite a leer la propuesta.

En este momento la propuesta queda a la espera de tener tres lecturas o dos desestimaciones. Cuando tres personas la han leído se informa al grupo de lectura del veredicto provisional y se da una semana para que otras lectoras aborden la propuesta o la terminen, si es que ya la empezaron. La cantidad de siete días es orientativa; si una lectora estuviera interesada en la propuesta y pidiera más tiempo para leerla se le concedería.

Cuando cada una de las lectoras que participan en la evaluación terminan de leer la propuesta pueden votar tres cosas: sí, no, o desestimación. Con dos desestimaciones la propuesta queda inmediatamente rechazada. La diferencia entre un no y una desestimación estriba en que para una desestimación la lectora debe estar absolutamente segura de que jamás, ni bajo amenaza de muerte, ni bajo tortura, ni aunque saltara aleatoriamente a otro universo posible en el que ni ella ni la propuesta fueran las mismas, publicaría dicha propuesta. Como se puede imaginar, no suele darse este caso.

Si todas las lectoras participantes han votado no la propuesta queda rechazada.

Si todas las lectoras participantes han votado sí la propuesta queda aprobada para su publicación.

En cualquier otro caso se abre un debate. Del mismo modo, aunque se haya dado uno de los casos anteriores, si una lectora pide que se abra un debate, se abre (una lectora que ha avalado una propuesta no puede pedir que se abra debate, del mismo modo que no puede votar en esta fase ni en el debate).

El debate se lleva a cabo por Telegram, en un grupo efímero, por mensajes escritos y notas de voz. No hay límite de tiempo para el debate. Durante el debate cada lectora que lo desee expone sus argumentos, y cuando nadie tiene más que decir se pasa a una votación que se gana por mayoría simple y cuyo resultado es completamente inapelable. En estos debates las personas que avalan tienen voz pero no voto. En caso de empate se elige a una lectora al azar y se le pide que lea la propuesta, lea el debate y exponga sus opiniones. A continuación se realiza otra votación -ésta vez secreta- y el fallo se considera inapelable.